"...Su cuerpo había nacido para la danza. Fue así como, casi sin saberlo, se encontraba ahora sumida en el más grato laberinto : ser danza o ser vida .El cabello se le enredaba entre las manos, la música y el ritmo que la contenían, convirtiéndola en ninfa, bruja, ser fantasmal.Sobre el ligero caminar de la danza, de pronto quebraba el cuerpo y arrodillando toda su sombra tremenda sobre la luz, semejaba un largo quejido distendido en un haz de movimiento, ora curvando estrellas, ora quebrando el llanto. Sucediánle a esta estampa los más valientes taconeos , arrebatos electrizantes adonde el cuerpo y la mirada, fijos en el ritmo, rompían fuego en el espacio mínimo de su retrato. Era la bailaora de los grandes contrastes. Saltaba del más absoluto lirismo adonde la solidez es don, hacia el desenfreno pasional que la ponía en contacto con la naturaleza convirtiéndola en leona, hembra, muerte. Bailaora de rituales, antes de iniciar su danza, elevaba los ojos al cielo en plegaria omnipotente y solemnemente poseída de esa mirada que dan los dioses, iniciaba su danza entrando en aquel trance humano de dolor y vida que sólo perciben los flamencos del alma..."
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sábado, julho 29, 2006
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